¿Qué pasa en tu primera sesión?
La primera sesión es un espacio seguro, cálido y sin juicios donde puedes llegar tal como estás. No necesitas prepararte, tener respuestas claras ni explicar todo desde el principio.
Nuestro objetivo es que te sientas acompañada(o) desde el primer momento.
Te recibimos con calma
Comenzamos con unos minutos para que puedas aterrizar, respirar y ubicarte emocionalmente. No hay prisa. No hay expectativas. Solo presencia.
Te escuchamos para comprender tu historia
Te invitamos a compartir, a tu ritmo: qué estás viviendo, qué te trajo a buscar acompañamiento, qué necesitas hoy. No buscamos "diagnosticarte", sino comprender tu experiencia humana.
Identificamos juntos lo que necesitas ahora
A partir de lo que compartes, exploramos: tus emociones presentes, tus recursos personales, tus preocupaciones o miedos, y lo que te gustaría trabajar. Esto nos permite construir un mapa inicial de acompañamiento.
Te explicamos cómo trabajamos
Te contamos de manera clara y sencilla: nuestro enfoque humanista y basado en evidencia, cómo se desarrolla un proceso de acompañamiento, qué puedes esperar de las siguientes sesiones, y qué NO hacemos (no juzgamos, no apresuramos, no imponemos). Esto te da claridad y seguridad desde el inicio.
Definimos el siguiente paso
Al finalizar, acordamos contigo: la frecuencia sugerida, la modalidad (presencial u online), y el ritmo que mejor se adapta a ti. Siempre respetando tu historia, tus tiempos y tu capacidad emocional.
Te vas con un poco más de claridad
La primera sesión no "resuelve" el duelo, pero sí suele traer: un respiro, un poco más de orden interno, la sensación de no estar sola(o), y un camino posible.
Acompañamos sin prisas, sin exigencias y con profunda dignidad.
